Naranjas y pasión

Jenny Manson no necesita muchas razones para seducir a un desconocido, porque simplemente le encanta el sexo. Deja caer sus naranjas sin querer y Yan corre al rescate, solo para encontrarse en casa demasiado excitado como para no tener que acostarse con esta preciosa jovencita. Sí, y eso es justo lo que Jenny quería: un buen polvo casual con un chico que puede ser suave y rudo a la vez, y que sabe cómo llevar a una chica al clímax.