Mono naranja de San Valentín

A Valentine la pillan sin uniforme y la llaman a la oficina de la directora para que le den una buena paliza. Valentine se baja el mono naranja, le encadenan las manos y se prepara para recibir los azotes. Grita con una mezcla de placer y dolor cuando la directora usa el látigo para volver a ponerle el color rosa a Valentine. Valentine se vuelve a poner el mono y gime de dolor por la dura sesión de azotes.