Kinbaku -Crucificación-

El joven musculoso japonés Kosuke está atado por el famoso maestro del shibari Encho. Está un poco nervioso pero emocionado porque será la primera vez que lo atan. Pero no hay forma de que un verdadero sádico como Encho sea más indulgente con él. Encho comienza a atarle la parte superior del cuerpo musculoso. Las cuerdas se aferran firmemente al cuerpo robusto de Kosuke. A continuación, las piernas carnosas y sin pelo de Kosuke están completamente envueltas en cuerdas. Encho procede a conectarlo con un pilar para que quede completamente inmóvil. Encho amordaza la boca de Kosuke y se convierte en un pilar humano. Una vez que termina, Kosuke gime de dolor y placer. Satisfecho con su trabajo, Encho lo desata, liberando a Kosuke del shibari. Pero las marcas rojizas de la cuerda que quedan en su sudoroso físico muestran que no fue una tarea fácil.