El señor Byers y su hijo Capítulo 3: Un hábito repugnante

Tras pillar a su hijo con las manos en la masa fumando, este papi musculoso se ve obligado a disciplinar a su hijastro adolescente. Lo dobla sobre sus rodillas para azotarlo, pero no puede evitar sentir lujuria por su dulce ano. El castigo se convierte en golpes y el papi se lo folla con fuerza.