El señor Robbins atrapa a su criada

Cuando el Sr. Robbins descubre a su criada, Giselle, revisando las joyas de su esposa y probándose piezas caras, la despide. Pero esta criada entrometida no se va a ninguna parte. De hecho, le dice que le va a dar un aumento. ¿Y cuál es el motivo de su impertinencia? Ella conoce su sucio secretito. Verás, al Sr. Robbins le gusta usar zapatos de mujer y ver porno de pies picante. Ella le hace saber que le va a chupar los pies y le dará más dinero. Y como el lacayo sucio que es, él obedece. Ella lo obliga a chuparle los pies y a masturbarse para ella. Luego se eleva sobre él mientras él está tumbado en el suelo y le masturba la polla mientras le dice lo sucio que es. Y cuando está lista, le exige que se corra en sus plantas. ¡Esta es una criada que no obedece órdenes!