Desvergonzado y expuesto

Se mira la media y la toma entre los dientes. Lleva la otra puesta, pero su coño está al descubierto. Claramente quiere que la veas, pues no se esfuerza por taparse. Tiene un poco de vello, pero se lo ha cortado con gusto. Quizás algunos pelos terminen entre mis dientes cuando termine con ella. Está jugando con él, para mí y para ti. Con los pies sobre la mesa, meneando los dedos cubiertos de nailon. Sin pudor, nos deja ver sus pechos semidesnudos, sus pezones a la vista de todos. Sus medias se arrugan mientras se calza los zapatos. Sabe cómo provocar.