El desvergonzado

Liz Ocean está muy emocionada. Esta noche va a su primera fiesta universitaria. Tras años de timidez y estudiosa, ha decidido que es hora de soltarse. Ha elegido un atuendo muy especial para el evento. Sus padres, sobreprotectores, jamás la dejarían salir de casa con algo tan provocativo, pero salen por la noche. Le encanta cómo la falda corta rosa le ciñe las caderas y cómo las medias de rejilla le sientan de maravilla en sus largas piernas. Justo cuando está a punto de irse, su hermanastro la sorprende y la ve vestida así por primera vez. No quiere que se lo diga a sus padres y, por su mirada, intuye que podría guardarle el secreto si le deja dar rienda suelta a su lujuria prohibida. La lleva directamente al dormitorio y le lame los agujeros como nadie lo ha hecho jamás. La da la vuelta y la obliga a agarrarse los tacones mientras le folla la cara bonita. Si su atuendo saca a relucir esta faceta de su propio hermanastro, se imagina lo que pensarán los chicos de la fiesta. Ese pensamiento le pone el coño tan caliente que su enorme polla se desliza por detrás. Nunca había tenido sexo tan agresivo y apasionado en su vida y le encanta cómo la revuelve en la cama. Se retira y se corre en toda su cara. Este es justo el tipo de polvo que esperaba tener en la fiesta. Después de limpiarse, es exactamente el tipo de polvo que todavía tendrá en la fiesta, pero es bueno saber que siempre puede tenerlo en casa.