Un culo que no puedes rechazar

Quizás recuerdes que el verano pasado, Maddie hizo una escena en la que una amiga de la familia vino a ayudarla con el jardín. Maddie llevaba un diminuto bikini que dejaba ver su voluptuoso cuerpo, y sin darse cuenta, ya estaba aprovechándose de la polla del tipo. Esta escena es la continuación de aquella, pero no creías que Maddie fuera a hacer lo mismo de siempre, ¿verdad? ¡Claro que no! "Oye, Maddie. ¿Necesitas que te limpie la piscina otra vez?", dice. "Eso no es lo que tenía pensado para ti", dice Maddie, que luce mejor que nunca en bikini. "Estaba buscando otra excusa para que vinieras hoy. Creo que necesitamos divertirnos más hoy". "¿Cómo puedo decir que no?", dice. Bueno, no puede ni quiere. "De hecho, tenía algo más en mente", dice Maddie. "Creo que quiero que me des por el culo hoy". Claro, él le come el coño y primero le folla la boca y el coño. Y juega con sus enormes tetas, que son aún más grandes que la última vez. Y lo hace afuera, junto a la piscina, donde los vecinos pueden verlos. Pero luego ella lo hace adentro, donde se entrega. Es un culo hecho para follar. No hay moraleja en esta historia, a menos que sea: "¡Si tu amiga guapa de la familia quiere que vengas a follarle el culo, hazlo!"