Montar el toro

Ay, sentir algo grande y fuerte entre tus muslos, corcoveando y embistiendo con cada centímetro de carne. Kathryn estaba deseando montar a Quinton, su propio semental. Y Quinton no decepcionó a esta vaquera tan cachonda, moviéndose debajo de ella como el animal sexual que es. Así es. Es hora de arremangarse.