Corrida en Liz

Era un día nublado, así que no pensé que vería a ninguna chica guapa tomando el sol. Sin embargo, me encontré con una que esperaba a una amiga para jugar al tenis. Me preguntó si sabía jugar. Bueno, sí que sé jugar y desde luego que sabía cómo enseñarle a jugar con mis pelotas y mi raqueta...