Gracias profundas y duras

Cindy Shine recibe un regalo muy especial de su novio: un coche. Le encanta, pero no quiere aprender a conducir ni siquiera leer las normas de circulación. De hecho, no quiere hacer nada más que tener sexo. Cindy Shine cree que tener sexo es mucho más fácil y placentero que estudiar. Así que le hace una mamada al chico y luego se da la vuelta para ayudarlo a satisfacer sus necesidades.