¡De la manguera a la polla!

Mientras el novio de Rebecca Volpetti pasa el día en el trabajo, ella se encarga de su acogedor apartamento. Aspira el piso cuando, de repente, siente ganas de tener sexo. No tiene nada más a mano que la aspiradora. Una nimiedad como esa no puede impedir que Rebecca Volpetti se satisfaga, así que se quita los pantalones cortos y empieza a acariciar su delicado coño con la manguera. Su novio entra en la habitación justo a tiempo para sorprenderse y quedar un poco estupefacto. Por suerte, Rebecca Volpetti consigue convencerlo de que solo sueña con su polla erecta.