Las palabras son calientes y sexys.

Mucha gente en el mundo escribe historias, poemas o cuentos de hadas. El tipo decide escribir una novela de amor y, para darle un toque más sensual y sensible, lo hace en una máquina de escribir antigua. Le pide a Lina Star que lea la historia y comparta sus pensamientos. A ella le encantan las palabras que escribió. Se le metieron en el cuerpo y el alma, haciéndole arder de deseo. Por suerte, el tipo capta su estado de ánimo y le da la satisfacción que su ardiente coño exige.