Satisfecho pero no modelo

La rubia y atractiva Lucky Bee llega al estudio con la esperanza de convertirse en modelo. Cuando el tipo le entrega un contrato, resulta ser un poco diferente a lo que esperaba. Lucky Bee resulta ser lo suficientemente pervertida como para firmar el contrato y poner a prueba su talento. Siente conmoción, ira, frustración e incluso rabia cuando el camarógrafo le muestra las tetas, pero luego todos esos sentimientos se transforman en emoción y ganas de experimentar.