Un sándwich de carne para Carmela Danja

A veces tengo mucha suerte. Hoy, por ejemplo. Estaba excitado, excitado y necesitaba atención. De repente, Carmela y Danja estaban a mi lado, tomando las riendas. Y bocas y coños. ¡Rayos, estas dos saben cómo cuidarme!