Una bella bibliotecaria acepta cargos por pagos atrasados en moneda de gallo

Un graduado universitario intenta devolver un libro con seis años de retraso a la nueva bibliotecaria pelirroja de medias blancas transparentes. Ella le informa que la nueva política es que las multas se pagan con azotes, y a veces con pollas. Tras azotarle suavemente al travieso libro, ve lo grande y jugoso que se ha vuelto su pene y aplica la regla de la biblioteca n.° 301.B. La chica cachonda insiste en que pague el resto de sus deudas con su polla. Ella se la chupa un rato antes de saltar encima de él y rebotar sobre su verga como si fuera un trampolín sexual. ¡Sus tetas saltarinas y sus gemidos placenteros insinúan que las deudas se están pagando con creces! Pensando que probablemente tiene más libros atrasados, dobla a la pelirroja y le destroza el culo tenso con sexo anal a martillazos, por si acaso. Lanza un chorro gigante de deudas sobre sus pechos y ahora está reivindicado. ¡El bibliotecario espera sinceramente que siga incumpliendo las fechas de entrega!