Dos bibliotecarios me atraparon masturbándome y ¿adivinen qué pasó después?

Masturbarse es un gran alivio del estrés y me ayuda a despejar la mente cuando estudio. Esta vez lo estaba haciendo en la biblioteca y dos bibliotecarias tetonas y cachondas me pillaron con las manos en la masa. ¿Te imaginas lo que pasó después? ¡Me sorprendió muchísimo! Cuando vieron mi polla dura, se quedaron atónitas y segundos después, estaban de rodillas, haciéndome la mejor mamada de mi vida. Una me dio su coño para que la lamiera y la otra se sentó sobre mi polla y empezó a cabalgarla como una auténtica profesional. Tras varios cambios de postura, sentí que era hora de correrme. Ambas esperaban mi corrida sobre sus rodillas y, cuando me corrí en sus preciosas caras, ¡se emocionaron muchísimo!