Wonder-chick y otras dos zorras locas tenían hambre de pollas

Había un viejo dicho que decía que si el jarrón sagrado se rompía, ¡espíritus desconocidos se apoderarían de las almas de las chicas que se encontraran allí! ¡Eso fue exactamente lo que sucedió cuando los cazadores de tesoros rompieron el jarrón sagrado! ¡Los espíritus desconocidos se apoderaron de sus cuerpos y las pusieron muy cachondas! Mientras se excitaban, también sentían hambre de pollas, así que empezaron a chupar la primera que veían. Pero no se conformaban con tenerla solo en la boca, también la querían dentro de sus coños calientes y húmedos. ¡Eso se hizo realidad cuando sus coños fueron perforados con fuerza como si fueran unas zorras!