Este detective privado metió su pipi en un par de zorras cachondas

Es difícil conseguir nuevos clientes, y cuando un par de guarrillas como estas dos buscan tus servicios, más vale que hagas lo que sea para contentarlas. Suele ocurrir que estas zorras se ponen cachondas y les apetece un poco de morbo para calmar los nervios. Imagina estar en la piel de este afortunado por un segundo. Aquí está, viendo cómo tres guarrillas tetonas se lo montan, y él es el único con la polla dura por allí. Ya ves cómo una situación así te pone los huevos.