Un cambio radical

Llevo cinco meses saliendo con una rubia de pelo rizado, pero solo hicimos sexo oral y vaginal, nada de sexo anal. Un amigo de internet me aconsejó y hice exactamente lo que me dijo. Empecé metiéndole un dedo en el culo a mi novia, luego le metí dos y finalmente los sustituí por mi polla erecta cuando sentí que estaba lista. Su reacción superó mis expectativas: gritaba de placer y me exigía que la follara por el culo como una guarrilla. ¡Menudo cambio!