El gallo sigue a la lengua

Esta jovencita juguetona le dijo a su novio que su polla podía llegar a dondequiera que su lengua llegara, y momentos después estaba a cuatro patas con el chico sentado detrás, abriéndole sus sensuales nalgas redondas y limpiéndole la raja del culo con la lengua como si estuviera llena de crema batida. No hace falta ser un genio para adivinar qué pasó después y por qué a esta jovencita le costó sentarse al día siguiente o dos.