Poniéndose extraño con la lindura de NY

Sadie se sorprendió un poco de que tuviera todas las luces y cámaras en mi habitación de hotel, pero qué demonios. Una entrevista para un video musical en ese ambiente era perfecto para esta neoyorquina de 20 años, y minutos después resultó que tampoco le importaba ponerse cachonda. Tan cachonda como chupar y follar con un completo desconocido como yo en su habitación de hotel y recibir una buena corrida en su boquita ávida. ¡Los 1000 dólares que un hombre puede gastar!