Una chica empapada se deja follar

Llovía ese día. La muñeca traviesa olvidó las llaves de su apartamento y no pudo entrar. Por suerte, su vecino estaba en casa y le ofreció un lugar para quedarse y secar la ropa. Por alguna razón, la guapa no entraba en calor, y por eso el tipo la sedujo para tener sexo.