Esta zorra se lo merecía

Trabajar en un supermercado de barrio no es una gran profesión para una belleza de veinte años como Olivia, así que cuando le ofrecí 2.000 dólares por dejarme follarla delante de la cámara, al final aceptó. Al principio se hizo la difícil, y por eso le envié a esta zorra el enlace del vídeo al día siguiente. Estaba como una cabra enviándome un montón de mensajes de mierda y tratando de llamarme todo el día, pero me da igual. Ella consiguió su dinero y yo conseguí lo que quería, así que al diablo con ella.