Otra maldita resaca

Esta tía buena estaba muerta de resaca después de una noche de fiesta salvaje y aprovechamos al máximo que esta maldita guarrilla se hiciera unas fotos de polla en la cara en mi salón. Fue divertidísimo y, además, no le importó que le metieran una polla gorda en la boca y el coño, así que le pedimos a Bruno que se la cogiera ahí mismo. Puede que no recuerde la noche anterior, pero seguro que recordará esa baqueta enorme que le metieron por la mañana. ¡Maldita sea, nos encantan estas zorras tan fáciles y tontas!