El polvo de una niñera

Chloe vino a buscar su dinero de niñera, pero no se lo iba a dar gratis. Lo necesitaba muchísimo y pude obligarla a hacer lo que quisiera, desde enseñarme las tetas y el culo hasta chuparle la polla a mi amigo y follársela en nuestra sala. Esa zorra disfrutó muchísimo siendo penetrada por el torpedo de Bruno porque cuando terminó de taladrarle el coño estaba lista para cuidar niños gratis, o quizás para otro polvo como este. ¡Puta barata!