Una rubia con la que simplemente tuve que follarme

Le dije a esta guapa rubia que tenía un pelo precioso y, mientras me sonreía y me agradecía el cumplido, solo podía pensar en que le tiraba el pelo hacia atrás mientras me la follaba por detrás. ¡Qué ganas tenía de follármela! Parecía que no le importaba conocernos un poco más. Media hora después, acabamos en la cama y me estaba chupando la polla como una puma. Sus labios me pusieron tan cachondo que la giré y me la follé tan fuerte como pude, dándole un orgasmo potente y después el mío.