Jodidamente brutalmente bueno

Connor pilló a su hermanastra colándose por la ventana después de una noche de fiesta y ahora puede hacerle lo que quiera a esta pelirroja guarrilla. Sí, incluso abrirle la puta blusa y follársela sin piedad, metiéndole su polla enorme por la garganta y taladrándole el coño sin depilar hasta que grite de placer. A Dolly también le encanta, porque si no, ¿por qué le frotaría el clítoris mientras se la follan brutalmente y dejaría que un tío se corriera en su cara? ¡Maldita zorra!