Historia de sexo en el dormitorio

Lo mejor de vivir en una residencia es que nunca sabes qué pasará al día siguiente, ni siquiera esta misma noche. Este chico solo quería charlar con una nueva y guapa estudiante que vive al otro lado del pasillo, pero de alguna manera el tema de conversación giró a sexo y, sin darse cuenta, estaban en su habitación completamente desnudos, con la chica chupándole la polla enorme y dura con fiereza. Se sintió el doble de bien porque pasó rapidísimo cuando él se acomodó entre sus piernas y penetró su coño caliente y húmedo, haciéndola gemir de placer y rogarle que no parara. No hay nada como el sexo casual y rápido en una residencia. ¡Ah, aquellos tiempos de universidad!