Sexo casual después del café

Estaba tomando un café en mi cafetería favorita cuando vi a una jovencita guapa mirándome con curiosidad. Sin nada más que hacer esa noche, no tardé en empezar una conversación y 30 minutos después estábamos en mi casa, coqueteando, provocándonos y finalmente desnudándonos para un buen rato. Debo decir que esta preciosidad chupaba pollas con tanta habilidad y pasión que apenas pude resistir la tentación de correrme en su boca voraz. Me puso tan cachondo que casi pierdo el control, sacando jugo de su apretado y joven coño desde todos los ángulos y haciéndola gemir a gritos.