El reloj biológico de la madrastra - T3:E10

Es importante que la pelirroja Sophia Locke se tome el tiempo de frotarse loción por toda su suave piel todos los días. Solo hay un problema: frotarse la pone súper cachonda. Oye un tictac, pero no logra descifrar qué es. Más tarde, se echa yogur en las tetas y lo vuelve a oír. De nuevo hay un tictac y, de nuevo, no logra descifrar qué podría ser. Más tarde, cuando Sophia se prepara para lavar la ropa, le pregunta a su hijastro Oliver Flynn si tiene algo para ella. Él sí, pero son calzoncillos cubiertos de semen. La visión de esa gran carga hace que Sophia se dé cuenta de qué es ese tictac: su reloj biológico. En el momento en que lo hace, saca sus enormes tetas y anuncia que Oliver necesita correrse dentro de ella ahora mismo. Sorprendido, Oliver no dice que no mientras Sophia se mete en la cama con él para chuparle la polla y acariciarle el miembro. Sophia se tumba de espaldas y abre los muslos para que Oliver pueda hundirle las bolas hasta el fondo. Luego se arrodilla para que él la penetre hasta el fondo, tal como ha estado fantaseando. Montar a Oliver en vaquera hace gemir a Sophia, pero igual de importante, lleva a Oliver a un clímax que deja el coño de Sophia chorreando su semen caliente.