Verokika nunca se mete en ningún lío, pero el problema es que siempre parece acabar encontrándola. Tomemos esta escena como ejemplo.

Aquí está ella, ocupada en sus asuntos en su casa, cuando aparecen un par de ladrones que proceden a robarle. Sin embargo, cuando la ven, se les viene a la mente otra cosa. Estamos seguros de que tú también puedes imaginarte lo que es, ¿no?