Papá codicioso

Hans Berlin siempre tiene hambre de polla y cuando conoció a Jordan Jameson, supo que iba a estar rendido a sus pies recibiendo su enorme y dura polla. Hans le chupa la polla como si fuera la última que pudiera chupar, y cuando Jordan está excitado, Hans le ofrece su húmedo y peludo agujero. Jordan le lame el culo y, cuando consigue que Hans se abra bien, Jordan le mete la polla y la bombea sin parar. Hans recibe la polla hasta los huevos, y cuando Jordan está a punto de explotar, se retira y le cubre la cara con una enorme descarga de semen blanco y cremoso.