El paisajista

Estaba en mi jardín, disfrutando del calor del sol. A medida que hacía más calor, el sudor empezó a gotearme y necesitaba refrescarme. Me eché un vaso de agua en el pecho, pero no fue suficiente; necesitaba desnudarme. Fue entonces cuando empecé a pensar en Fernando, mi antiguo novio, a quien también le encantaba la jardinería. Cuanto más pensaba en él, más me tocaba. Recuerdo cómo fue la primera vez que tomó mi enorme polla en su boca y me la chupó hasta dejarme seca. O cuando plantó su culo sobre mi polla y la deslizó arriba y abajo hasta que le llené el culo de semen. Mírame mientras revivo los recuerdos de Fernando y yo en "El Paisajista".