Como si perteneciera

Aiden Dean guía a Leo por una azotea privada cubierta de piedra. Los sonidos de la ciudad se perciben de fondo. Después de que Aiden atrape y someta a Leo, los dos chicos de Brooklyn se embarcan en una clásica escena padre-hijo. Aiden toma el control, guiando a Leo en una serie de situaciones cada vez más salvajes y placenteras. ¿Listo para servir a papá?