Si la camioneta se mueve, no vengas a tocarla

Jeb y Gwyn estaban de vacaciones de fin de semana en su caravana equipada cuando les apetecía ponerse cachondos. Sacaron sus pollas y se pusieron a chuparlas hasta que ambos palpitaron. Volvieron a la furgoneta donde hicieron un 69, besaron y follaron hasta un final pegajoso, húmedo y cremoso.