Peal: Dotación

Mientras la Orden decide con quién se casará la Hermana Perla, su entrenamiento continúa. Ha aprendido a manejar la profunda e intensa sensación de ser penetrada, pero esta es solo una faceta de su rol como esposa. Debe estar preparada para servir y satisfacer a cualquier hombre al que se entregue, y hacerlo desinteresadamente. En el Velo, no tendrá ni idea de quién está al otro lado, solo que debe cuidar la polla que se le presente. Sin poder tocarse, verá que su verdadero lugar está de rodillas, haciendo felices a los poderosos hombres de la Orden.