Dolly: Acción disciplinaria

Tras ser castigada por las mujeres de la Orden, a la Hermana Dolly solo le queda reeducarse para ser una buena esposa. Necesita liberarse de su reticencia a servir y de su terquedad hacia la sumisión. El Hermano Rey la ha llamado al templo para ser entrenada y puesta a prueba. Mediante una serie de penetraciones ritualizadas e intensas, la Hermana Dolly tendrá que montarse sobre consoladores de diferentes tamaños y formas mientras el Hermano Rey exige su obediencia. Si no puede, será castigada... y el Hermano Rey no la dejará marchar hasta que esté completamente satisfecho.