Arrópame

Al pequeño Ryland Kingsman le cuesta conciliar el sueño, así que su atractivo padrastro, Chris Damned, le lee un cuento. Pero cuando se le pone la polla dura como una roca, su padrastro sabe que la única manera de acostarlo es metiéndole su erección ardiente en el estrecho ano hasta que le salga un chorro de semen por la punta de su enorme verga.