¡Gánate tu mesada, muchacho!

El cachondo tío político Dillon Díaz está harto de que su malcriado sobrino político Dylan Hayes se niegue a ayudar en casa a menos que le den una paga. El viejo obliga al chico a ganarse la vida, llenándole la boca de gruesos penes y follándose su palpitante agujero.