Mamada matutina y digitación del coño

Aunque a mi novia no le guste mucho el sexo anal, eso no significa que nunca lo tengamos. Hoy Kitten estaba especialmente cachonda; me despertó con una mamada apasionada, así que pensé que era el día perfecto para taladrarle su precioso y prieto trasero. Empecé hablando de sexo anal, y al poco tiempo aceptó, pero solo después de un masaje relajante. ¡Trato hecho, nena! Froté el cuerpo de Kitten, lo acaricié y lo acaricié, y enseguida mi ardiente novia se puso como una piedra. ¡Yo estaba como una piedra! Un poco...