Cub Feet adorado en Nueva York - Cub Feet y Matt

Mientras jugaba con los pies de Cub Feet, ¡sabía que quería volver a acariciar esos preciosos dedos con mis manos y boca! Con unos pies tan suaves, no tengo problema en lamerlos y chuparlos a cada centímetro. Además, disfruta tomando las riendas de la situación pasando sus pies por mi lengua.