Mikey Tickle torturado en la silla de cosquillas - Mikey

La última vez que vi a Mikey, estaba atado en mi sofá, donde logré adorarle los pies y hacer que se corriera. Le encantó, por supuesto, y creo que se acostumbró a estar atado porque esta vez lo convencí de que lo ataran a la silla de cosquillas y lo atormentaran.