Audición de cosquillas de Clay - Clay

Hacía tiempo que lo esperaba, pero por fin convencí a Clay de que probara una escena de cosquillas. No creía que fuera muy cosquilloso, pero sin duda encontré algunos momentos y técnicas que lo hicieron reír, retorcerse y decirme "¡Para!". Me dijo que le picaba mucho el cuello y que era divertido atormentarlo ahí mientras estaba atado sin escapatoria. Sus enormes pies y torso, de 3,6 metros, también le picaban con la técnica adecuada, y se sorprendió de lo mucho que lo hice reír. Se levantó de la silla y dijo: "¡Me encantó! ¡Qué subidón de endorfinas!". Iba a decir lo mismo de mí.