Los calcetines de vestir de Pablo y los pies adorados - Pablo

Pablo está intentando progresar en su trabajo de cajero de banco y trabaja muchísimas horas. Tanto estar de pie le hace doler muchísimo los pies al final del día. Intento hacer mi parte para que siga adelante con su carrera dándole masajes en los pies cuando llega a casa. Cualquier buen compañero de piso lo haría, y le encantan. Un día estaba muy cansado y llevaba puestos sus calcetines negros de rombos. Parecía tan agotado que le añadí un poco de mordisqueo a sus calcetines. Olían de maravilla. Sus pies descalzos, de la talla 41, también olían de maravilla. ¡Le encanta cuando le chupo esos sensuales deditos!