Sergey atado y cosquilleado - Sergey

Siempre es un placer hacerle cosquillas a Sergey, y a él también le encanta. No siempre le gusta que le haga cosquillas, pero siempre vuelve por más "terapia de cosquillas", como él la llama. Esta vez até a Sergey con una cuerda de seguridad y procedí a hacerle cosquillas en las plantas de sus grandes patas con mis dedos, el cepillo de dientes y la pluma. Todo fue sumamente efectivo y aullaba de risa descontrolada.