El masaje de cosquillas de Joey - Joey

Joey se alegra mucho de venir cuando le ofrezco un masaje. Una vez más, lo engañan para que le hagan cosquillas en la camilla. Uno pensaría que atarlo le daría una pista, pero al parecer no. Sus maravillosos pies parecían tener aún más cosquillas que de costumbre esta vez. Le sujeté los brazos para que sus axilas quedaran bien abiertas y luego me volví loca en sus axilas mientras Joey aullaba de risa. ¡Empiezo a pensar que de verdad le gusta este tormento!