A pelo en la obra mientras dos trabajadores tatuados se masturban - Constructores en celo 1

Hay un chico nuevo en la obra y parece tener una gran herramienta especial tras la cremallera de sus vaqueros, y una sonrisa muy traviesa. Es como una invitación, como la promesa de un polvo brutal; claro que Santi tiene que tocarlo, sentirlo y, sobre todo, saborearlo. No puede resistirse.