Adam Watson y Jacob Daniels

Atado y abandonado en un baño abandonado, Jacob solo puede sentarse a esperar a que alguien lo salve. Aunque salvarlo no es lo que el sádico Adam Watson tiene en mente. Tras zarandearlo, Adam no pierde tiempo y lubrica el agujero de Jacob, preparándolo para recibir su palpitante verga. Jacob es forzado a meter la cabeza en el inodoro mientras Adam le da por el culo, haciéndolo gritar, antes de que Adam se dé la vuelta para correrse en la cara del pequeño Jacob.