Hazel Moore para OnlyTarts

Hazel Moore lleva semanas esperando este momento. Es una estudiante universitaria muy trabajadora que aún vive con sus padres. Su horario escolar y laboral es tan apretado que no tiene tiempo para la vida social. Da igual. Hazel se ha convertido en una experta en complacerse con intensas sesiones de masturbación. Normalmente, eso le sale bien. Tiene una buena colección de juguetes que mantienen su coño feliz. Sin embargo, esta semana ha sido difícil. Sus padres han estado enfermos y han faltado al trabajo. Sin privacidad, Hazel no ha podido correrse y la frustración ha aumentado rápidamente. Se emociona mucho cuando ambos se recuperan lo suficiente como para volver al trabajo y por fin tiene tiempo para ella. En cuanto se van, se pone unas medias y un conjunto que siempre la hace sentir tan sexy. Tocándose el coño a través de las bragas, al instante le entra el deseo. Ha pasado demasiado tiempo desde que ha sentido placer, demasiado tiempo desde que ha experimentado el clímax, y no está dispuesta a frenar la excitación que le arde entre las piernas. Apartando las bragas, se frota los labios, retirando los dedos húmedos y sintiendo su calor. Su mente repasó rápidamente varias de sus fantasías favoritas mientras sentía acercarse el orgasmo tan esperado. Levantó el culo y dejó que sus dedos exploraran, frotando, provocando, penetrando hasta que perdió la cabeza. Sus dedos estaban empapados y su clítoris palpitaba. Necesitaba correrse. Imágenes de sus cosas sexuales favoritas le cruzaban por la cabeza mientras llegaba al clímax. Sin nadie cerca que la oyera, gritó de éxtasis. Es bueno volver a su rutina habitual de amor propio.